ideando

sin límites

Publicado en arte, el sentido de la vida, música por isa1313 en Enero 21, 2009

piano

foto de Xabier.M.                  

Acabo de venir de escuchar un concierto de la Orquesta Sinfónica de Euskadi que me ha encantado.

Me ha sorprendido el “Concierto para piano y orquesta, mano izquierda” de Ravel, no sólo por la energía de la obra sino por la razón de existir de la misma. Resulta que un pianista austriaco, Paul Wittgenstein, que había perdido la mano derecha en la Primera Guerra Mundial (hermano del filósofo Ludwig Wittgenstein), decide, a pesar de todo, seguir su carrera pianística y le encarga a Ravel una obra para piano y que pueda tocar sólo con la mano izquierda. Lo que realmente quiere es crearse un repertorio para la mano izquierda, repertorio al que contribuyeron, además de Ravel, Prokofiev (Concierto nº 4), Richard Strauss (Parergon), Britten (Diversions on a Theme) y Paul Hindemith (Klaviermusik op.29), entre otros. 

Visto este ejemplo, parece que los límites son los que nosotros queremos ponernos ¿no?

Escuchad la obra, es preciosa. El pianista al que he tenido la gran suerte de escuchar hoy es Saleem Abboud Ashkar (Nazaret, 1976), un jóven pianista que ha tocado con directores como Zubin Mehta, Daniel Barenboim, Riccardo Muti, Lawrence Foster, Sebastian Weigle y Vladimir Fedoseyev. Ha grabado su primer disco en 2005 (EMI).

Una respuesta

Suscríbete a los comentarios mediante RSS.

  1. robertoC said, on Febrero 1, 2009 at 12:35 am

    Justo la estoy escuchando ahora en spotify. Es una versión de la Sinfónica de Euskadi y Joaquín Achúcarro. No la conocía y mucho menos su historia. Tiene que ser un espectáculo ver tocarlo con una mano por los cambios rapidísimos que hay de la zona grave a la aguda del piano.


Escribe un comentario